Municipios crean planes para tratar desde el tabaquismo hasta el mal de Diógenes

Además de gestionar los consultorios, han surgido alternativas poco tradicionales, como la medicina china e india, terapias con animales o atenciones médicas a bajo costo. Nadia Cabello Aunque administrar la atención primaria para los municipios no es fácil -y así lo muestran sus cifras presupuestarias con déficit de $24 mil millones al año, según la Asociación Chilena de Municipalidades-, varias comunas del Gran Santiago están haciendo esfuerzos para disponer parte de sus presupuestos para la creación de programas poco tradicionales, con tratamientos distintos a lo que les exige el Ministerio de Salud y altamente valorados por los vecinos.

Tabaquismo

Además de gestionar los consultorios, han surgido alternativas poco tradicionales, como la medicina china e india, terapias con animales o atenciones médicas a bajo costo. Nadia Cabello Aunque administrar la atención primaria para los municipios no es fácil -y así lo muestran sus cifras presupuestarias con déficit de $24 mil millones al año, según la Asociación Chilena de Municipalidades-, varias comunas del Gran Santiago están haciendo esfuerzos para disponer parte de sus presupuestos para la creación de programas poco tradicionales, con tratamientos distintos a lo que les exige el Ministerio de Salud y altamente valorados por los vecinos.

Uno de ellos son los "policlínicos antitabaco" de Providencia. Hoy tienen 113 inscritos en tres recintos (Dr. Hernán Alessandri, El Aguilucho y Manuel Montt), a quienes se les atiende de manera gratuita. "Se realizan controles médicos, con kinesiólogos, se evalúan el tabaquismo con exámenes y se hace un trabajo de acompañamiento y consejerías", cuenta Rodrigo Ortega, jefe del departamento de Prevención, Participación y Promoción de la Salud, de la Corporación de Desarrollo de Providencia.

Para quienes presentan una adicción mayor, también se les suministran fármacos -que ayudan en el proceso- de manera gratuita, que en el mercado cuestan entre $40 mil y $60 mil. Como aprovechan las instalaciones de los consultorios, el municipio ha gastado poco más de $2 millones por la compra del medicamento.

"El tabaquismo es una enfermedad incomprendida. A veces los doctores hasta lo retan a uno porque fuma, y no entienden que el tabaquismo es una enfermedad emocional, no racional, porque todos sabemos racionalmente que fumar hace daño", dice José Sepúlveda, fumador por 40 años y parte del programa. Lo que más valora es que "el tratamiento lo hace un equipo con mucha dedicación y que no estigmatiza".

Otra iniciativa que ha tenido buena acogida son los operativos para vecinos con mal de Diógenes en Puente Alto. El alcalde, Germán Codina, cuenta que "al menos una vez al mes estamos atendiendo vecinos que acumulan cosas, lo que puede generar graves problemas sanitarios. Vamos, limpiamos y les ofrecemos ayuda psicológica a nuestros acumuladores". El proceso es gratuito, y solo el año pasado se realizaron 40 operativos.

Las terapias con animales, especialmente para niños, también comienzan a tomar fuerza, y ya no solo pueden acceder a ellas quienes tienen más recursos. En Puente Alto y Huechuraba, vecinos con discapacidades físicas o problemas de socialización pueden entrar a programas de hipoterapia o canoterapia, en la medida en que su médico tratante lo recomiende.

Nuevos polos

Las iniciativas dependen de la naturaleza de cada comuna. Y es así como, por ejemplo, en la comuna cordillerana de Lo Barnechea implementaron el sistema de visitas médicas a la montaña, donde los cerca de 400 vecinos reciben todas las semanas en el pueblo de Farellones un vehículo municipal, y durante una semana reciben atenciones odontológicas, y a la siguiente los visita un médico general y una matrona.

En Vitacura y Las Condes han desarrollado nuevos polos de atención. En el primer caso, una organización comunitaria dio forma a Vitasalud, un verdadero centro médico que recibe una subvención del municipio ($300 millones el año pasado) y que atienden en medicina general, especialidades, salud mental, odontología, y hasta terapias complementarias, como acupuntura, biomagnetismo, reflexología y medicina ayurvédica (india), con precios hasta 50% más bajos que los de mercado. "Somos una alternativa barata y de calidad", explica Verónica Yávar, directora de Vitasalud.

En Las Condes, desde que se construyó la Clínica Cordillera se impulsa el plan "Salud para todos", que busca que quienes por falta de dinero o demora en la resolución de problemas en el sistema de salud público se atiendan a precios más bajos. A junio de 2014 se han realizado casi 32 mil prestaciones gracias a este plan, entre cirugías, exámenes, procedimientos, partos, etcétera.

En ambas comunas los recintos están abiertos para vecinos con Fonasa o isapre.